Ayer me pusieron un enchufe provisional en la cocina y la conexión de agua por lo que la lavadora dejó el campo de refugiados del baño y ahora campa de nuevo en la cocina, de donde nuca debió salir.
Volvemos a tener puerta del baño y María y yo vamos a casarnos con sendos príncipes gracias a las horas que pasamos ayer estropajo en mano, de rodillas, frotando baldosa tras baldosa el suelo de la cocina.
Vemos una luz al final del túnel y no parece el Expreso de las 15:20 con destino a Irún.
He hablado con los del gas y me han dicho que:
-Me montan el contador, el calentador y me hacen la salida de humos, (se les paso dejarla a los albañiles, estas cosas ocurren).
-Para que me den el gas, tengo que tener montada la placa de los fogones.
Esto significa que tengo que montar el mueble del horno y el del fregadero que llevan una encimera que aun no tengo y encima montar la placa de los fogones antes de empezar a soñar con ducharme en caliente de nuevo.
Cada mañana repito un mantra en mi cabeza:
"Cuando saques bandeja tras bandeja de magdalenas del horno nuevo todo esto valdrá la pena".
24 julio 2007
Esta casa es una ruina Reloaded: The gas connection saga
Publicadas por
Monica Geller
a la/s
5:54 p. m.
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2 comentarios:
Piensa que cada día que pasa es un día menos para estrenar la súper-mega-cocina nueva.
La patchibañera sigue disponible. No te digo más.
Un besote y ánimo!
(Con Baldosinín queda mu bien la cocina, te lo digo por experiencia)
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