21 febrero 2007

Querido diario

Pues la verdad es que no tengo nada especial que contar, así que
haré un aburrido repaso general, así a la vida.

Tengo la casa hecha un desastre, pero cuando llego por las tarde me
pongo a ver lo que me he bajado del E-mule y entre el "America's test kitchen" y "El Motorista Fantasma", se me pasa la tarde.

En el curro aun hay procedimientos que no tengo dominados, pero cada día voy mejor.
Poco a poco estoy más asentada.

Mi madre esta mosca por que ha tenido catarro y no le he hecho mucho casito, mala persona que soy redios!.

Después del último super corte de pelo super fashion que me hice, no noto que mi vida haya cambiado especialmente.
Lo hice entre otras cosas por que a veces al terminar una relación,
(o cuando me deja de gustar un chico aunque no haya salido con el), me da por cortarme algo el pelo.

Si, si, se que le di la patada a David el N. hace ya como dos meses, pero puedo ser muy lenta para según que cosas.

Reconozco que lo de cortarme el pelo por los disgustos lo vi en
"Marmalade Boy", (Ginta se cortaba el pelo después de decirle a Miky, [incomprensiblemente y en contra de lo que haría durante el resto de la serie], que no quería salir con ella cuando en realidad si quería) y me gustó como ceremonia de renovación.

Aunque en la serie casi se rapaban al cero, no creo que llegue a eso aún.


A pesar de la tontuna que me da con los hombres, (sean del tamaño que sean), estoy muy contenta en general con la vida.

Me encanta, por ejemplo, llegar a casa y tener allí a dos de mis
amigos.

Llámalo vaguería extrema.

Debería decir lo de "la convivencia no es siempre perfecta...", pero
ahora mismo para mí lo es.
Siento que mis compis van avanzando en sus carreras, se han adaptado a la ciudad y a lo que esta les ofrece y capean lo malo que podría tener.
Me siento orgullosa de ellos.

El día en que salgan de mi destartalado nido, se que lo voy a pasar
mal, cruzare ese puente cuando llegue a el.

08 febrero 2007

Financial Kung fu Times

Los gurús de las altas finanzas solo saben hablar a día de hoy de dos cosas, a saber:
- Los tomates en los calcetines del presidente del banco Mundial.
- La fusión de cierto gigante farmacéutico francés con cierto laboratorio americano, en el que, entre otros muchos, estoy trabajando yo.

Pues si, amiguitos, la empresa en la que trabajo esta en negociaciones para "fusionarse", (léase ser absorbida), por otra farmacéutica.
El resultado sería la farmacéutica más grande del mundo, pero ¿habrá sitio para mi en ella?.

Soy la más nueva del departamento y ya se sabe lo que pasa cuando hay una reestructuración, ruedan las cabezas más verdes.
Además, soy externa lo que hace mi despido"molto facile e divertente".

Pero no os alarméis ni empecéis a pasaros por casa para dejarme tuppers de garbanzos con chorizo, no se sabe si habrá fusión definitiva hasta Septiembre, otras empresas americanas están estudiando una OPA hostil sobre nosotros para impedir que la compañía francesa meta el pie en la puerta del mercado americano con tanta fuerza, y aun así, pasaran algunos meses hasta que se tomen decisiones del tipo "la sede de Madrid nos la cargamos y operamos todo desde Barcelona, (donde ya tenemos oficinas, por cierto)".

¿Debería apuntarme a clases de francés por si las moscas?, como mínimo me serviría para hablar con mis sobrinitos más halla del "bon soire, com sa va, mon coeur?" cuando hablo con ellos por teléfono.
Pero es que el francés siempre me ha dado mucha tirria por lo de que si no tienes el acento correcto, los francofonos hacen como que no te entienden.
Y lo de poner hasta tres tipos de acentos en la misma palabra es muy chungo, sobre todo si ni siquiera los pongo en castellano, que solo hay un acentito de nada, ahí, todo triste y miserable.

Se que en una época de incertidumbre debería usar la cabeza y ahorrar y eso pero, a no ser que ocurra una catástrofe, voy ha hacer la obra de la cocina en cuanto llegue la primavera y que salga el Sol por Antequera.