24 marzo 2006

Al la Tita se le cae la baba

Bueno queridos, parece que el tema del Potasio de mi abuelo se ha resuelto bien, después de unos 18 días hospitalizado, empiezo a respirar de nuevo.

De este periplo, voy a destacar lo muchísimo que me quiere mi sobrino/ahijado Jorge.


Te tero mucho Tita Lu!

Pues si, me quiere y me lo demuestra abrazándome, pidiéndome que juegue con el y hasta haciendo pucheros cuando me marcho en bús.
Se que me diréis que ya me vale, que hay niños muy majos que hacen esas cosas, pero es que no llega al año y medio y me ha visto 4 veces en su vida en periodos de 2 o 3 días máximo.
Así es como uno se trabaja a las madrinas solteronas, si dentro de 15.4 años me llaga la pasta este ahijado mío tendrá un patinete volador o lo que coño se lleve entre los adolescentes enrollaos en el 2021.


También he conocido a mi segundo sobrino Alan, que no solo tiene un nombre genial si no que además es majísimo, pero claro con 3 meses y medio, solo hace cosas de bebe por el momento.

Ya os hablare de la tarde de gases paseos por el cuarto y ópera italiana que tuvimos hace unos días.

10 marzo 2006

El Potasio

Este fin de semana me voy a ver a mi Abuelo a Zamora por culpa del Potasio.
Aprovechare y veré a mi hermano que por ahora vive en Strasburgo y a mis sobrinos, uno de ellos tan pequeñín que aún no le he visto en persona.
Siempre que voy a Zamora me lo paso estupendamente.
Mucho mejor que en Madrid, sobre todo en el tema de salir de marcha.
Es totalmente seguro y te dan un Absolut con zumo de naranja por 3.5€, si, si, ya se que es en el Trabanca, pero que quieres que te diga, cada vez que suelto un billete de 5€ y el camarero me da las vueltas, me dan ganas de saltar la barra y darle dos besazos. Snifff!.
En cuanto a la música, pachanga pura y dura.
No vi O.T. la primera edición, pero he escuchado los singles de los triunfitos cienes de veces.
Me río de los bajos de Moncloa.

01 marzo 2006

La Drogaína.*

Estoy apunto de desvelar uno de los secretos mejor guardados de los últimos 2.000 años. Riete tu del Código Da Vinci.

A lo largo de vuestra vida habeis oído cientos de veces frases del tipo:
"No estan mal, pero como las lentejas de mi mamá...", "¿A esto le llamais tortilla de patatas?, mi madre si que la hace buena!"
O sus variantes: "Las migas de mi abuela, esas si que levantan un muerto."
¿Por que?, ¿que le hechan las amas de casa a sus guisos que consiguen que años despues de independizarnos y a pesar de haber comido en los mejores restaurantes, siguamos añorando esos huevos fritos con patatas? No es la cantidad de grasa empleada, ni los tiempos de cocción.

La respuesta viola el código secreto de la Logia del Cucharón de Madera, pero ahí va: Drogaína.
Es una sustancia difícil de sintetizar en laboratorio, pero con un altísimo indice de adicción. Debe ser suministrada desde la cuna y su efectividad en la sumisión de los hijos ha sido refinada durante generaciones.
Actua mejor en los pucheros y ollas exprés, por eso tantos platos de cuchara son irresistibles. Tambien amalgaman bien en aceite de oliva y en algunos fritos como las croquetas o tortillas de patata.
Pero no os engañeis, es una substancia altamente compleja en su manejo y dosificación.
Su mal uso puede tener los más extraños efectos:

-Aborrecer un alimento determinado por que en el momento de la primera prueba se olvidó de sazonarlo con Drogaína.
El tierno infante rechazará para siempre ese alimento apartir de ese descuido.
-Que su uso indiscriminado haga adicto para siempre a la persona. Todos hemos oído casos de gente "independizada" a la que sus madres envian las raciones de comida de la semana, día a día. Las madres saben que sin su dosis, su hijo no puede ya funcionar en sociedad.
-Sintetizarla de forma localista. Conseguimos una Drogaína excluyente, que genera terribles problemas personales al sujeto.
Casos de hijos a los que nunca gustará realmente la comida de su esposa pues la sustancia sintetizada en su cocina de origen era demasiado peculiar. Este sujeto esta abocado a una vida de sufrimiento, dentro y fuera de la cocina.

Para ilustrar este caso, me referiré a la costumbre aún hoy practicada en etnias como la gitana, en la que las madres de hijos casaderos, "ojean" a adolescentes y elijen la que más les gusta. Luego se la llevan a su casa durante meses y les enseñan como sintetizar D. a la manera específica de su hogar, de esta manera se aseguran una vida en común plácida y feliz para ambos esposos.

Es por supuesto la sustancia más buscada por las industrias químicas y alimentarias del mundo.
Solo en uno o dos productos han conseguido niveles aceptables, como el exito de Nocilla y en su momento el Colacao, ( no el Colacao turbo, ahí la cagaron), o los raviolis de lata del día.



*Patch Dixit.