Es algo que hace muchísima gente, como los niños de 5 años y algunos políticos y editores de diarios gratuitos, ("Los incendios asuelan la región").
Los hay tímidos, que lo único que hacen es usar un apalabra real, dándole un significado distinto, ("“Me gustan los toreros que están en el candelabro”, Sofía Mazagatos), y los hay valientes como yo, que encuentran un vacío en el idioma y lo llenan a reventar.
Yo soy más bien experta en adjetivos, estos son los que más éxito han alcanzado:
"Guayez": cualidad de ser guay, (ej.: Juanjo, que es guay).
"Caserez": característica de un alimento o plato para parecer que lo han cocinado a fuego lento, a la antigua, como lo hacía la Tata del pueblo, aunque lo acabes de calentar en el micro.
Os animo ha hacer lo mismo, si no lo haceis ya habitualmente, y darle una proverbial, (o literal), patada al diccionario y si necesitáis un manual, en ingles, he encontrado uno que te enseña a "Crear una palabra aleatoria que suena como algo real"
Por que como explica la introducción:
"Por un número X de razones, de vez en cuando puedes encontrarte con la necesidad de inventar una palabra. La mayoría de la gente piensa que es solo la imaginación de la persona, pero no, cualquiera puede inventarse palabras impresionantes que parezcan reales."
Pensabais que estaba sola, pero no, hay más internos del Arkham Asylum con conexión a Internet.
P.D.- Más perlas idiomáticas.

3 comentarios:
Yo me invento las palabras. Fuera del horario laboral, más me vale...
Compartid con nosotros vuestra sabiduría, ¡Oh! ¡guruses de las letras!!!!.
Este finde ha sido especialmente creativo; Luismi y yo no hemos dado una.
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