Leo novelas rosa desde los 7 años, lo que explica muchas de mis taras psicológicas y sociales.
Editorial Arlequín, Silouette etc, nunca, nunca, nunca Corin Tellado, cuidado con esas, pueden destruiros, creedme.
Nunca olvidare la 1ª que cayó en mis manos, "La barrera invisible", (la barrera es que los protas eran hermanastros no de sangre, al final tiran la barrera y se lían claro esta), me encantó.
Si os preguntáis como es posible que tuviese acceso a ese tipo de literatura fue por un tema coyuntural y bien que me alegré, por que durante años fue casi la única lectura fresca que tuve.

La razón por la que una niñita con una inteligencia media no rechazó en su día unos textos que son básicamente pornografía suave, (escapismo sería una descripción más compasiva), es precisamente por que en aquellos días y también en estos, no me sentí ofendida por nada que había escrito en ellos.
El uso de eufemismos del tipo: "sus cuerpos temblorosos se unieron con un ritmo más antiguo que el tiempo", traspasaron mi entendimiento dejando solamente una serie de dudas cuánticas sobre la naturaleza del ritmo y los temblores, que eran más antiguos que el tiempo mismo.
Ahí lo llevas.
Pero un buen día, pasados los años, se rasgó el velo del templo y hubo un gran terremoto, cuando leí en la descripción de un magreo bastante intenso:
"la apoyo sobre la mesa para que ella pudiera sentir el poderío de su erección".
Bien, allí estaba, mirándome a los ojos, la palabra prohibida:
Entre este tipo de lenguaje altamente descriptivo y que empecé a leer entre líneas, levísimas insinuaciones de que las heroínas ahora no eran los seres pasivos de antaño dominadas sexualmente por viriles protagonistas si no que participaban activamente en los escarceos, apuntando incluso a la práctica de sexo oral, (aunque puede ser que le estuviera cosiendo un botón de la camisa, es difícil saberlo con este tipo de lenguaje circunspecto), me vi obligada a un cambio de dirección en mis lecturas.
¿Por que?, muy fácil, en los años dorados, las protagonistas tenían un perfil económico, laboral y sexual bastante bajo, es decir, eran secretarias, maestras, o dependientas vírgenes e ignorantes de la vida, atraídas por la llama de la pasión en la que solían quemarse, (léase quedarse embarazadas), pero cuyo candor, inocencia, (perdida, pero solo una vez, dos a lo sumo) y modesta belleza y llevaba al redil de nuevo a unos atormentados cabrones arrepentidos que tantos años de penalidades les habían hecho pasar.
Llegados a una época de masturbación mutua y sexo oral, la inocencia y el candor se pierden por lo que el juego del cazador y la presa desaparece casi por completo.
Vamos que la chispa no es la misma si el prota esta como un tren y ella se pone una mini y un taconazo y le emborracha para llevárselo al catre, eso no fue lo que hablamos cuando me hice de la secta.
Llegados a este punto hice lo único que una mujer decente podría hacer:
Si ambientas el tema en pleno siglo XIX, ella vuelve a ser virgen, tonta y cazada como dios manda, por el depravado que escandaliza a toda la alta sociedad londinense con sus aventuras con mujeres casadas, pero que ante la pelirroja y etérea belleza de nuestra ninfa protagonista, se lo replantea todo y se hace un Lord de campo, con sus vacas y sus caballos y sus arrendatarios, como debe de ser.
Y que eufemismos tan hermosos oiga, esto si que es una novela rosa, lástima que solo escribiera 780 la pobre Barbara antes de morir, por cierto, que estan a la venta on line en formato pdf en su pagina oficial, (http://www.barbaracartland.com/) para que luego digan que las marujas no dominamos la tecnología y el Internet este.

6 comentarios:
Cariño, eres una reaccionaria. :P
Y ahora voy a seguir con mi novela de Sven Hassel, que los veteranos alemanes no se mueren en Estalingrado solos.
Yo me parto, me partooooo. XDDDDDD
Me meoooooo
que pasa que te vas a jugar al bolley playa con patch y no dices nada...
Ya tengo internet, y no tarde ni 10 dias.tu tardaste 4 meses.
Pues ya te estas poniendo a chatear y mandar correos, leñe!
¿Has ido con Patch? Joooo, qué envidia.
Y ya falta menos para que nos veamos...
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