01 marzo 2006

La Drogaína.*

Estoy apunto de desvelar uno de los secretos mejor guardados de los últimos 2.000 años. Riete tu del Código Da Vinci.

A lo largo de vuestra vida habeis oído cientos de veces frases del tipo:
"No estan mal, pero como las lentejas de mi mamá...", "¿A esto le llamais tortilla de patatas?, mi madre si que la hace buena!"
O sus variantes: "Las migas de mi abuela, esas si que levantan un muerto."
¿Por que?, ¿que le hechan las amas de casa a sus guisos que consiguen que años despues de independizarnos y a pesar de haber comido en los mejores restaurantes, siguamos añorando esos huevos fritos con patatas? No es la cantidad de grasa empleada, ni los tiempos de cocción.

La respuesta viola el código secreto de la Logia del Cucharón de Madera, pero ahí va: Drogaína.
Es una sustancia difícil de sintetizar en laboratorio, pero con un altísimo indice de adicción. Debe ser suministrada desde la cuna y su efectividad en la sumisión de los hijos ha sido refinada durante generaciones.
Actua mejor en los pucheros y ollas exprés, por eso tantos platos de cuchara son irresistibles. Tambien amalgaman bien en aceite de oliva y en algunos fritos como las croquetas o tortillas de patata.
Pero no os engañeis, es una substancia altamente compleja en su manejo y dosificación.
Su mal uso puede tener los más extraños efectos:

-Aborrecer un alimento determinado por que en el momento de la primera prueba se olvidó de sazonarlo con Drogaína.
El tierno infante rechazará para siempre ese alimento apartir de ese descuido.
-Que su uso indiscriminado haga adicto para siempre a la persona. Todos hemos oído casos de gente "independizada" a la que sus madres envian las raciones de comida de la semana, día a día. Las madres saben que sin su dosis, su hijo no puede ya funcionar en sociedad.
-Sintetizarla de forma localista. Conseguimos una Drogaína excluyente, que genera terribles problemas personales al sujeto.
Casos de hijos a los que nunca gustará realmente la comida de su esposa pues la sustancia sintetizada en su cocina de origen era demasiado peculiar. Este sujeto esta abocado a una vida de sufrimiento, dentro y fuera de la cocina.

Para ilustrar este caso, me referiré a la costumbre aún hoy practicada en etnias como la gitana, en la que las madres de hijos casaderos, "ojean" a adolescentes y elijen la que más les gusta. Luego se la llevan a su casa durante meses y les enseñan como sintetizar D. a la manera específica de su hogar, de esta manera se aseguran una vida en común plácida y feliz para ambos esposos.

Es por supuesto la sustancia más buscada por las industrias químicas y alimentarias del mundo.
Solo en uno o dos productos han conseguido niveles aceptables, como el exito de Nocilla y en su momento el Colacao, ( no el Colacao turbo, ahí la cagaron), o los raviolis de lata del día.



*Patch Dixit.

1 comentario:

Chandler dijo...

Veo que has encontrado la receta, porque los que van a tu casa repiten (me incluyo, ¡claro!).